jueves, 21 de marzo de 2013

¿Qué es la "Semana Santa"?

La Semana Santa es la conmemoración anual cristiana de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús de Nazaret. Por ello, es un período de intensa actividad litúrgica dentro de las diversas confesiones cristianas. Da comienzo el Domingo de Ramos y finaliza el Domingo de Resurrección, aunque su celebración suele iniciarse en varios lugares el viernes anterior (Viernes de Dolores) y se considera parte de la misma el Domingo de Resurrección. La fecha de la celebración es variable (entre marzo y abril según el año). La Semana Santa va precedida por la Cuaresma, que finaliza en la Semana de Pasión donde se celebra la eucaristía en el Jueves Santo, se conmemora la Crucifixión de Jesús el Viernes Santo y la Resurrección en la Vigilia Pascual durante la noche del Sábado Santo al Domingo de Resurrección.
Durante la Semana Santa tienen lugar numerosas muestras de religiosidad popular a lo largo de todo el mundo, destacando las procesiones y las representaciones de la Pasión. El ciclo vacacional que le corresponde a la Semana Santa en otros países, como Estados Unidos de América, es conocida como "Spring Break".
(Información obtenida de http://es.wikipedia.org/wiki/Semana_Santa).
Semana Santa en clave educativa.
En el ámbito docente esta semana no es lectiva: se presenta a los niños como un período vacacional ("vacaciones de Semana Santa").
Las agencias de viajes y los negocios de centros de esparcimiento, hostelería,... presentan estas fechas como una ocasión excepcional  para "viajar, realizar infinidad de actividades, etc..." que también van ligadas a unos simples días festivos.
Los medios de comunicación, especialmente las televisiones, presentan esta semana como los anteriores agentes y, como mucho, hacen referencia a las "muestras de religiosidad popular" pero presentándolas como simple atractivo turístico, muestra cultural; no se entra en cuestiones de su sentido real, su significado profundo y relación con la fe cristiana.
Cuando estas formas de presentar la Semana Santa se perpetúan en el tiempo y no se ofrece información clara de lo que realmente es esta "semana" -más allá de lo que se diga en las parroquias o desde la asignatura de Religión en la escuela- al final acaba sucediendo como ocurre con la Navidad: se identifica más estos días como "ocasión para el consumo, para el negocio", que como "ocasión de vivir su sentido trascendental".
Depende de nosotros.
Podemos optar:

  1. Por dejarnos llevar y vivir los dictados de la sociedad de consumo, enrolándonos en actividades que no van a facilitar en modo alguno que entremos en el significado real de estos días.
  2. Por sencillamente no hacer nada y quedarnos en casa,... sin más.
  3. Por aprovechar este tiempo para plantearnos nuestra fe en Jesucristo, quién es Él para cada cual, el significado que pueda tener para nuestras vidas que diera la vida por nosotros y luego resucitara dando cabida total a sus promesas para con quien crea en Él y decida vivir según su mensaje.
  4. ...
Y dependiendo de la decisión que adoptemos estaremos educando a los hijos de una manera o de otra. Sin detrimento del necesario descanso, la diversión, la convivencia festiva con familiares y amigos, podríamos  plantearnos: "¿Queremos educar a nuestros hijos en el sentido cristiano de estos días?". Ofrecemos algunas pistas que pueden ayudar:
  1. EN Y DESDE EL ÁMBITO FAMILIAR:
    • Indagar sobre el significado de estos días: el porqué se llaman así, lo que se celebra en cada uno de ellos, lo que recordamos y sus enseñanzas, su simbología y significados.
    • Leer con sencillez las lecturas que la Liturgia ofrece para cada jornada y comentar juntos lo que esa Palabra nos dice haciendo diálogo padres-hijos sobre ello.
    • Buscar siempre al final algún gesto, algún compromiso, en el que hacer vida lo que las lecturas bíblicas nos enseñan.
  2. EN Y DESDE EL ÁMBITO PARROQUIAL:
    • Obtener información de los actos comunitarios que en la parroquia se organicen para celebrar la Semana Santa.
    • Organizarnos de manera que podamos acudir con puntualidad a dichos actos (ojalá no sólo a ello sino también participar en su organización y realización de forma mucho más activa).
    • Si nos hallamos lejos de nuestro lugar de origen... podemos informarnos de lo que haya en la parroquia del lugar donde estamos ahora.  
  3. EN Y DESDE EL ÁMBITO DE LA COMUNIDAD CRISTIANA DE BASE:
    • Quienes se hallan participando de estas comunidades saben ya por experiencia que vivir estos días y otros del calendario litúrgico se hace desde la total participación activa de todos sus miembros, facilitando así una mayor profundización en su vivencia.
    • Tienen estos días para ellas un especial significado: viviendo el ser cristianos tal como lo hacen de continuo es en estas fechas en las que se ahonda en su opción por la justicia, la misericordia, bondad y solidaridad especialmente para con los oprimidos, perseguidos y violentados. Ellos, los pobres y empobrecidos, son el Cristo roto de hoy, son expresión viva de la Pasión, muerte y resurrección de Jesús.
  4. EN Y DESDE OTRAS CONFESIONES CRISTIANAS NO-CATÓLICAS:
    • De manera similar a como nos organizamos los cristianos católicos en las parroquias (con sus diferencias, obviamente) pero con el mismo interés: profundizar y tratar de vivir el significado y trascendencia para la fe de aquellos últimos días de Jesús entre nosotros antes de morir y resucitar.
Se  trata, por lo tanto, de organizarnos de manera que "no sólo vivamos la Semana Santa a nivel personal o de unidad familiar, sino también en relación con la COMUNIDAD creyente, compartiendo y celebrando la fe en las distintas celebraciones que la misma organice -u organicemos-".

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN EN FAMILIA:

  • ¿Cómo hemos vivido hasta ahora la Semana Santa?, ¿qué significan para nosotros estos días?. 
  • ¿Nos satisface totalmente lo que hasta ahora hemos hecho consistir esta semana?. ¿En qué podría mejorar?, ¿como conseguirlo?.
  • Si atendemos a lo que dice Mt.25,31-46, ¿quiénes son hoy los "cristos rotos, apaleados, torturados e ignorados" por el resto del mundo?. ¿Cómo reconocer en el pobre y empobrecido al Cristo que sufre y muere injustamente todos los días?.
  • ¿Hay en nuestra propia familia, entre nuestros amigos y vecinos,... alguien con quien podríamos vivir relaciones más fraternas, más solidarias y comprometidas?, ¿qué podríamos hacer, cómo?.
PARA AMPLIAR, CONTRASTAR O PROFUNDIZAR:

No hay comentarios:

Publicar un comentario