No
debemos confundir proteger con sobreproteger. La protección hacia nuestros
hijos es vital para ellos. Cuando son pequeños nos necesitan y dependen de
nosotros para casi todo.
Todos
los animales, por instinto, protegen y cuidan de sus crías durante un tiempo
determinado, de manera que cuando la cría ya puede valerse por sí misma,
comienza su andadura en el mundo en solitario, desprendiéndose de sus padres.
Concepto de "sobreprotección".
En el
caso de los humanos, esta protección es más prolongada en el tiempo y no sólo
eso, en muchas ocasiones, esta protección, que en principio servía para cuidar
de nuestros hijos y mantenerlos seguros, puede convertirse en algo realmente
dañino para su salud mental. Hablamos entonces de la sobreprotección.