lunes, 3 de diciembre de 2012

¿Qué será de nuestros hijos y nietos?


Leopoldo Abadía (Zaragoza, 1933), profesor y escritor español conocido por su análisis de la crisis económica actual Leopoldo Abadía (autor de "La crisis Ninja") dice en su artículo: 

"Me escribe un amigo diciendo que está muy preocupado por el futuro de sus nietos.
Que no sabe qué hacer: si dejarles herencia para que estudien o gastarse el dinero con su mujer y que "Dios les coja confesados".
Lo de que Dios les coja confesados es un buen deseo, pero me parece que no tiene que ver con su preocupación.

sábado, 24 de noviembre de 2012

Adviento, en clave educativa



Antes de nada, nos conviene saber "qué es el adviento, cuándo se celebra, finalidad de esta celebración, simbología y su significado".
El adviento (latín: adventus Redemptoris, «venida del Redentor») es el primer período del año litúrgico cristiano, que consiste en un tiempo de preparación para el nacimiento de Cristo.
Su duración es de 21 a 28 días, dado que se celebran los cuatro domingos más próximos a la festividad de Navidad. Los fieles lo consideran un tiempo de reflexión, de renovación y reconciliación.
Marca el inicio del año litúrgico en casi todas las confesiones cristianas. Durante este periodo los feligreses se preparan para celebrar la conmemoración del nacimiento de Jesucristo y para renovar la esperanza en la segunda Venida de Cristo Jesús, al final de los tiempos, o Parusía.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Fortalecer la personalidad de los hijos



Hemos estado abordando varios temas afirmando con insistencia la necesidad de "educar en la AUTOESTIMA". Si una persona vive sin esa cualidad o ésta se halla muy deteriorada o mal formada... va a tener serias dificultades para desenvolverse no sólo consigo misma sino también con todo su entorno; razón por la cual hemos querido cargar en ello las tintas porque supone el primer paso, el fundamento sobre el que edificar todo lo demás.
Vamos ahora a entrar en otras claves que ayudarán a complementar esta formación necesaria para nuestros hijos.
Criterios y estrategias educativas que ayudan a la madurez.
Ayudar a madurar es fortalecer la personalidad”. “Fortalecer la personalidad es ayudar a crecer”.

martes, 6 de noviembre de 2012

El modelo de los padres y el escudo de la autoestima



El escudo de la autoestima.
Todos los padres queremos lo mejor para nuestros hijos: que sean buenos, que vivan felices, que sean competentes, que sean capaces de tener amigos, que aprovechen las oportunidades que se les presenten, que tengan éxito...
La tarea más importante que tenemos como padres es ayudar a los hijos a desarrollar una fuerte autoestima.

sábado, 27 de octubre de 2012

Lenguaje asertivo.


Ser "asertivos" en el lenguaje, en nuestra forma de comunicarnos con los demás, es una habilidad que se puede aprender y aportar grandes beneficios tanto en las relaciones laborales, como sociales, de amistad, de pareja y también con nuestros hijos.
Esta habilidad genera la afirmación propia y la de aquél con quien nos relacionemos; hace que los demás se sientan más a gusto con nosotros porque somos más transparentes, más claros al comunicar los pensamientos y sentimientos; aumenta la confianza en uno mismo y en los demás, reduciendo las posibilidades de agresividad y sumisión; incremente el autocontrol de las emociones y de las reacciones.

miércoles, 17 de octubre de 2012

Aprender a hablar para fomentar la autoestima

Cualquier bien escaso es valioso. El elogio, por ejemplo”.

El lenguaje (palabras, expresiones, tono de voz…) que utilizamos en la relación con los hijos es el instrumento más potente que tenemos para edificar su autoestima.
1.- Es muy importante describir su conducta sin juzgarla.

Distinguimos entre la valía de nuestro hijo y su conducta.

domingo, 7 de octubre de 2012

Aprender a mirar a nuestros hijos


Ver a los hijos como son.
Primer paso para construir la autoestima de nuestro hijo: verlo como realmente es. Pero eso no es fácil porque a veces "su visión está teñida por nuestras esperanzas o temores, por lo que esperamos que sea, por lo que creemos que debe ser".
Cuando somos capaces de ver con precisión a nuestro hijo, lo recompensamos con una relación más gozosa, con expectativas más razonables y con menos conflictos. Y entonces contribuimos a su autoestima ya que:
  1. Reconocemos sus capacidades y dones específicos: les ayudamos a reconocer qué hay de especial en cada uno y lo reforzamos.